El pasado dos de enero tuvo lugar la asamblea general de Andaraje AC correspondiente al ejercicio 2015; el acto se desarrolló en el Parador Nacional de Turismo Condestable Dávalos, según el orden del día que ya se comunicó con antelación a todos los socios y fue seguido de un aperitivo servido en el patio porticado del Parador y posterior almuerzo en su restaurante, comida de hermandad que siempre propicia la conversación y desenfado.
La convocatoria incluía una nueva edición de la que, quizá, es una de las actividades con más éxito de las que periódicamente organiza Andaraje: «Con otros ojos». En esta ocasión Juan de Dios Vico Robles, compañero y amigo, nos prestó su mirada para acercarnos a la Capilla de El Salvador con otros ojos, los de un experto en la historia del arte que nos llevó de la mano por un camino distinto del habitual, nos ilustró sobre los abundantes ejemplos de la iconografía clásica y mitológica en una iglesia católica en los años de la contrarreforma.
A primera hora de la mañana, con un tiempo lluvioso y frío, nos encontramos en la Plaza Vázquez de Molina para desde allí dirigirnos hacia la fachada de la capilla funeraria para mirarla desde ese otro punto de vista que nos señalaba Juan de Dios, el de el clasicismo y su mitología, acercado a la esfera de lo cristiano y su trascendencia.
Si bien la fachada es espectacular, lo que encontramos en el interior del templo dividido en diferentes espacios por la soberbia reja interior y la sacristía anexa mantiene un nexo de unión que Juan de Dios Vico nos fue relatando para entender la unidad de una obra que, a veces, nos puede parecer muy diversa.
Presidiendo el altar mayor de la Capilla del Salvador, una obra maestra de Alonso Berruguete, la Transfiguración del Monte Tabor anuncia la transición de la escultura renacentista más clásica al manierismo, aportando una fuerza dramática y expresiva al conjunto escultórico que le dota de una personalidad característica impensable en otros autores.
Tras la intensa y magnífica jornada matutina, una vez repuestas las fuerzas con el almuerzo nos dirigimos al convento de los Carmelitas y allí, en su museo, sobre el coro de la capilla, Jesús Barroso nos ilustró con una comunicación que había expuesto en el Congreso de CISMA celebrado esta primavera en Mancha Real dedicado a la «Literatura en Sierra Mágina. Tras las huellas de San Juan de la Cruz.» Nuestro compañero Jesús leyó su comunicación sobre “El camino del Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, a través de la provincia de Jaén”, cuyo hilo conductor fue el viaje «con otros ojos» que Andaraje realizó de la mano de Jaime Llacuna hace más de diez años.
Una jornada entrañable, divertida, enormemente provechosa y un placer para los sentidos las jornadas de mañana y tarde. Tras las despedidas, el poder de atracción de nuestra Sierra Mágina nos acercó hasta el «Cortijo El Pomar», donde su puso colofón a las actividades del día.















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