….Tras un inicio marcadamente cultural de la gala (presentación del libro de Nepa, entrevista en profundidad…) llegó el momento de la actualidad rosa con el

GOLÍGRAFO

      , prueba a la que, sin miedo a la verdad, se sometió

La Veneno

      .

        Tal y como podemos ver en la fotografía, sencilla, elegante, discreta…así apareció en el plató dispuesta a luchar con el golígrafo.
        Si La Veneno epató a los asistentes a la gala, la sorpresa saltó cuando, aprovechando la ocasión que, debido al eclipse, proporcionó un bucle espacio-tiempo,

Salomé

        salió de su letargo otoñal para dedicarnos su mayor éxito:

¡Vivo cantando!

      El público asistente, nosotros, dudó entre arrojar cacahuetes al

humúnculo

      , ponerle un piso o rendirnos a la evidencia y bailar; al final se impuso la cordura y todos bailamos al

son que más calienta

Todos aplaudimos finalmente y ellos no tuvieron inconveniente en agradecerlo, posar y chupar cámara, que es a lo que iban.

      Finalmente, la entrega de los

Premios Grajo Blanco 2007

      fue el colofón de la noche como podemos adivinar por la expresión de radiante felicidad de algunos de los agraciados que aparecen en la crónica fotográfica de la noche

        Aunque el más sonado de todos, dígase lo que se diga, a ver, fue el entregado a

Andaraje

        por sus primeros 35 años en la carretera …y manta. El preciado galardón se entregó tanto al colectivo (La SADA) como a título individual a cada uno de los supervivientes que aún quedan en activo.

No sé por qué pero hubo un momento en que, conforme subían a recoger el diploma, aquello comenzó a recordar los homenajes a los brigadistas internacionales (¿la edad quizá?)

        Al día siguiente, con el recuerdo aún caliente, de las experiencias vividas en los dos días de fastos

tipo Andaraje

        , en los que se mezclaban la imagen de

Margareitor

        con la envidiada lozanía que mostró en su cumpleaños

    …se mezcló, digo, con la de los sencillos placeres de un gentil gesto distendido al degustar una ligera cata de bebida espumosa

      o al entonar nuestros

ricos y variados

      cantos regionales durante el interminable (perdón, quise decir inolvidable) paseo hasta Almonaster la Real.

«Para ser conductor de primera, acelera, acelera…»

      Nosotros tampoco quisimos perder el tren de

la tercera modernización

      de Andalucía pero el caso es que lo perdimos (sería por la resaca de la mañana, por descuido o, digámoslo de una vez por todas, sin miedo: por la mala organización) así que tuvimos que conformarnos con el tren al que pudimos subirnos y, lástima, no era un

tren-bala

      sino, como mucho, mucho, un

tren-horcate

    Desde esa poderosa máquina pudimos contemplar, extasiados, la ubérrima fertilidad de las huertas en bancales y las verdes praderas que caracterizan el paisaje de la comarca minera de Riotinto

      ¡Ah! Y para todos aquellos que piensen (sí, hay gente que piensa) que somos una

trouppe

    ligera de cascos, nosotros, lejos de negarlo, nos afirmamos en ello y hasta somos capaces de aportar las pruebas ¿Quién se atrevió a tanto?

  • En resumen, una experiencia inolvidable para todos los que acudimos a la convocatoria del Brazo tonto de Andaraje-Güilly y sus Humeonas quienes, como nos tienen acostumbrados, nos hicieron reir y reflexionar sobre nuestras ínfulas, nuestras tonterías, nuestras limitaciones y, como no, sobre nuestro talento, nuestra amistad y nuestras cosas. Todos nosotros os damos las gracias desde la fotografía por vuestro trabajo y por el plus de tarea Guillermo y MariJose, porque ya sabemos todo lo que supone organizar un evento de esta índole. ¡GRACIAS!

 

  • Y, desde este emocionado recuerdo, nos despedimos dejando asomar a nuestro rostro alguna furtiva lacrima y prometiéndonos, desde la evocación (digo desde la equivocación) en lo más hondo de nuestro ser, parafraseando a Les Luthiers…No volver allí nunca más. Adiós. Gracias (¿Comprendes el juego de palabras?).